mayo 19, 2022

Región 22

Periodismo Social

Entrenador Juan Carlos Linares es pieza importante de la lucha queretana

3 minutos de lectura

Redacción

Foto: Indereq

Querétaro, Qro.- El León, como le dicen cariñosamente sus alumnos, lleva por nombre Juan Carlos Linares Valdés, es entrenador de lucha grecorromana en el estado, su trabajo trascendió con resultados importantes no solamente para Querétaro, también para México, es forjador de atletas, pero también de excelentes seres humanos.

“La lucha queretana siempre ha tenido un buen resultado a través de la historia, Querétaro ha sido un estado, como se dice: Tierra de Campeones, llegamos a aumentar esos resultados, pero hay que seguir desarrollando la calidad deportiva”, explicó el entrenador.

Linares llegó en 2011 a Querétaro, previamente fue entrenador de la selección nacional de su natal Cuba, llegó a formar atletas como el multimedallista olímpico Mijaín López. Con los atletas queretanos ha conseguido medallas: nacionales, centroamericanas, panamericanas y ha logrado tener representación en mundiales, la aspiración es llegar a Juegos Olímpicos.

“No solamente en el caso mío, si no de entrenadores y atletas, hay mucho por hacer, el deporte se da entre generaciones y creo que serán muchas las generaciones que van a tener muy buenos resultados, aspiramos a tener medallas centroamericanas, medallas panamericanas, queremos medallas olímpicas para el estado”, mencionó.

SU HISTORIA

A los 11 años comenzó a practicar lucha en Cuba, previamente incursionó en deportes como el judo y el boxeo, su trayectoria arriba del colchón fue corta, ya que la lucha cubana es muy fuerte, pero pronto descubrió su verdadera vocación… entrenar promesas deportivas, así, a los 20 años inició su carrera en la esquina de los atletas.

Entre los años 1992 y 1994 trajo su conocimiento por primera vez a México, gracias a un convenio entre países, trabajó con el estado de Sinaloa, regresó a Cuba en 1995 y tomó las riendas de la selección nacional de su país, donde impulsó a atletas hasta campeonatos mundiales, Juegos Olímpicos Juveniles y panamericanos.

Entre sus atletas estuvo el legendario Mijaín López, luchador de las 130 libras, histórico cubano que tiene en su cuenta cuatro medallas olímpicas, lo entrenó cuando López tenia 16 años y hasta sus 20.

¿Cómo atleta se quedó con ganas de algo?

“No, porque lo di todo, pero consideré que había atletas con mejores condiciones que yo y mucho más talento, y fueron los que dieron muchos resultados internacionales para Cuba”, mencionó.

Llegó a Querétaro en septiembre de 2011, suma 11 años como entrenador de la selección estatal, los resultados han sido notorios en los últimos años, y con razón fue galardonado con el Premio Estatal del Deporte en 2019 y recientemente en el 2021.

Más allá de lo deportivo, cuando uno entra en el área de lucha en el Parque Querétaro 2000, no encuentra una zona de entrenamiento, sino que encuentra un espacio en el que se respiran los sueños, hombres y mujeres fuertes de mente y cuerpo con un gran respeto y admiración hacia el León Mayor.

“Cuando uno fomenta disciplina, crea valores, consciencia, confianza, y mientras uno como entrenador ame el deporte y ame a sus atletas el resultado sale. Los atletas de Querétaro están listos, para dar un desempeño en cada una de las competencias que se presenten en todas las categorías”, expresó.

La lucha también ha sido motivo de cambio de vida de muchos atletas, jóvenes que inclusive han salido de situaciones obscuras y que hoy pelean por un lugar en la selección mexicana.

“Todo mundo tiene un momento de equivocación, nadie es perfecto en la vida, es un trabajo psicológico entre el entrenador y los atletas, hay convencimiento, trabajo diario, la honestidad hacia ellos, ser ejemplo, cuando uno es ejemplo con sus atletas las cosas tienen que salir bien”, sentenció.

A pregunta expresa ¿Qué le diría a la lucha si esta fuese una persona?

“La abrazaría. Llevo 41 años de entrenador, es lo que me gusta hacer y lo que disfruto, mi trabajo es como si yo fuera a una discoteca, a una playa o a un hotel 5 estrellas (ríe) vengo a disfrutarlo cada día”, concluyó.