Debido a mutación genética, los lobos prehistóricos se hicieron dóciles

Redacción

Foto| Pixabay/Madeleine Lewander

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Azabu, en Japón, investigadores analizaron los genes de las razas de perros más antiguas, y hallaron una conexión con los seres humanos que permitió que estos fueran más dóciles.

Se analizaron 600 perros, en los que se encontró una consistencia genética, la cual explica que la humanidad primitiva y su acercamiento con los lobos se debió a que estos últimos sentían menos estrés al interactuar con las personas.

Cuando la humanidad era nómada y recolectora, los lobos se acercaron por primera vez para alimentarse de los restos de la comida que dejaba el homo sapiens a su paso.

De esta manera, con la constante cercanía se formó un lazo que evolucionó a un compañerismo, en donde pocas veces se llega a dar entre distintas especies.

¿Domesticación o mutación genética?

Miho Nagasawa, biólogo evolutivo encargado de la investigación, aseguró que existe una conexión única entre los perros prehistóricos y los seres humanos, gracias a una mutación genética que radica en el cerebro de los canes.

Esto permitió el avance de las habilidades cognitivas-sociales de los lobos para que tuvieran un acercamiento sin estrés hacia los humanos. Esta baja en estrés evolucionó en relaciones de respeto y genuino cariño entre ambas especies.

Lo anterior da más pistas a los investigadores sobre cómo adquirieron esta tolerancia canina y la capacidad de adaptarse a la sociedad humana.

La mutación genética no sólo los hizo más dóciles, sino que mejoró su interacción con los seres humanos primitivos.

“La domesticación es un fenómeno complejo que es el resultado de una combinación de varios factores,” concluye el biólogo Nagasawa

Gracias a esta mutación genética en el cerebro de los lobos prehistóricos, es que ahora podemos convivir de manera amorosa con nuestros queridos perros.