julio 14, 2024

Boya china encontrada en aguas disputadas con Japón genera una nueva tensión

Redacción

Japón ha pedido explicaciones sobre la boya china encontrada en un pequeño atolón del océano Pacífico, justo en la denominada Zona Económica Exclusiva, que actualmente, se disputa con China.

El gobierno japonés mostró su preocupación sobre el hallazgo de este objetivo, que tuvo lugar la semana pasada cerca de Okinotorishima.

Sin embargo, China se ha pronunciado al respecto y señaló que dicha boya tiene funciones meteorológicas, como es la observación de tsunamis.

Además, este país asiático afirmó que, Japón no tiene derecho a reclamar los 400 mil kilómetros cuadrados de océano que lo rodean, ya que, según con la definición de la ONU, el arrecife donde fue encontrada la boya no cumple con la definición para poder otorgarle una propiedad específica.

«Es lamentable que se haya colocado una boya sin proporcionar detalles de su intención»; declaró el secretario jefe del Gabinete, Yoshimasa Hayashi.

Por su parte, los expertos advierten que también podría tener otras capacidades de seguimiento.

Tensiones en Asia incrementan

Además de esto, China aseguró el pasado lunes que la región del «Asia-Pacífico no necesita bloques militares», después de que los gobiernos de Filipinas y Japón firmaran un acuerdo de cooperación que permitirá el despliegue de sus tropas en sus respectivos países, en medio de la crecientes tensiones con Pekín en la región del Indopacífico.

El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que «los intercambios y la cooperación entre países no deben socavar el entendimiento y la confianza mutuos entre los países de la región», ni «perturbar la paz y la estabilidad regionales, ni tener como objetivo o perjudicar los intereses de una tercera parte».

China también es señalado por ciberataques
declaró este martes su oposición a «bulos» sobre supuestos ciberataques realizados por Pekín, después de que la agencia de ciberinteligencia de Australia emitiese una advertencia sobre la creciente amenaza que representan para su país los piratas informáticos chinos respaldados por el Estado.

El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que estas acusaciones son «meras formas de generar revuelo» y de «utilizar la ciberseguridad para difamar a China».

El Centro Australiano de Seguridad Cibernética señaló directamente al grupo APT40, al que las autoridades vinculan con Pekín, de representar una «amenaza» para las redes australianas.

Tokio y Pekín, que mantienen numerosas rencillas históricas por cuestiones como la invasión nipona de parte del territorio chino en los años 30 y 40 del siglo pasado, también muestran desacuerdos sobre las islas controladas por Japón en el mar de China Oriental.

*Con información de EFE.